Por primera vez en muchos años, ni llovía, ni nevaba ni las temperaturas eran aterradoras. Hasta 15 grados llegaron a marcar los termómetros durante la tarde del 24 de diciembre en las calles de Tafalla durante la Kalejira que acompañaba a Olentzero, o mejor dicho, a los Olentzeros, porque eran dos.
